Mostrando entradas con la etiqueta grupos de apoyo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta grupos de apoyo. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de junio de 2012

Frustrada, pero hanging in there


Tuve una semana muy prolija. Yogurt, vianda, yogurt, vianda. Cero desviaciones. Pilates dos veces por semana. Caminata de casi 50 cuadras el domingo. Bien, no? Si, por suerte me enganché con la dieta y bajé, se me desinfló (un poco) la cara, y me tranquilicé porque corté la dependencia de los atracones. Sin embargo, el número en la balanza no fue descollante. El miércoles fui a la reunión con los gordos y el saldo semanal de descenso fue de 1,3 kilos. El jueves bajé 100 grs. y hoy otros 100. Una pij*tereada, la verdad. Dado el alto nivel de sacrificio, acompañado por ejercicio físico, yo esperaba más. Supongo que me mal-acostumbré a que cuando empiezo esta dieta después de un período de desenfreno, por contraste, por bajar de 100 a 0, bajo una guasada, tipo 4 kilos en una semana, o al menos 3. Y la segunda semana normalmente siguen los descensos abruptos. Eso te da motivación para continuar. En este caso, no fue así. Probablemente porque no fue de 100 a 0, sino que fue de 100 a 30, luego 70, luego 50... como que la pel*otudié un poco, y eso debe haber atentado contra el efecto desinfle abrupto. Si tengo que ver el vaso medio lleno, saco en limpio que esto me va a hacer más perseverante, y a la vez me va a ayudar a valorar más el descenso que logre. Tendré que cortar con la especulación de que puedo mandarme brutas cag*adas, total al otro día arranco la dieta y bajo todo de golpe. Será una forma de darme cuenta que se engorda muy fácil y rápidamente, pero que bajar tarda una bocha y es durísimo.

Pero bueno, acá sigo en la lucha. No quiero desmotivarme. Tampoco quiero exponerme excesivamente a situaciones de tentación. He rechazado un par de ofertas a almorzar, un cumpleaños de noche con mucho chupi, etc. El fin de semana iré al meloneo un poco, y haré algo de ejercicio. Estoy como agarradita de un hilo, así que no quiero que se corte!

miércoles, 4 de enero de 2012

To cheat or not to cheat, esa es la cuestión


Mi peso esta mañana: 68,1 kg. Descenso de 400 grs.
Mis comidas de hoy: en regla, yogurt, café, ensalada, café, durazno, vianda light.
Mi estado de ánimo: bastante motivada, y no muy ansiosa.
Tamaño de mi orto: sin variaciones (pero al menos la panza la noto más desinflada).

Hoy fui al grupo de los gordos de Ravenna, a que me meloneen un poco así entro en modo dieta. Dijeron algo relacionado con mi post de ayer, con el problema que vislumbro con la semana de compromisos sociales que tengo por delante, y la disyuntiva de violar o no un poquito la dieta tan al inicio del tratamiento. La frase fue: “no le metés los cuernos a tu marido en la luna de miel, es muy pronto, esperás un poquito”. Sencillito, casi que se cae de maduro, no? Si arrancás así, tu relación no va a volar muy lejos, claramente no llegan al año de casados que terminás separándote. Your choice. 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Saldo de la semana 1: muy positivo!!


Yeaaahhh, man!!!
Fuente foto: cadiz.nueva-acropolis.es
Comprobando la teoría de mi post de ayer, hoy recibí el primer comentario de que me ven más flaca. La remil… Sí, la gente se da cuenta! Y así como se da cuenta de que estoy bajando, se dieron cuenta de lo que subí. Y me ven fluctuar, alegremente.

Pero bueno, al menos el esfuerzo no es en vano. Semana 1 superada y el total bajado es de… dos kilos y medio!! Y un poco más también porque no me pesé el primer día. Es lógico, dado que venía a atracones voraces, y al pasar de 100 a 0, el cuerpo respondió. Se anota en la tablita. La semana próxima me va a costar el doble, y va a ser necesario una de dos cosas, o la combinación de ambas: ajustar un poco más la porción o complementar con algo de ejercicio.

Va lo que comí hoy, para no perder la costumbre:
  • Desayuno: yogurt + dos cafés con leche
  • Almuerzo: canelones de verdura y salsa de tomate casera (suena gordo, pero era una porción chica y cero aceite)
  • Media tarde: un durazno y una ciruela
  • Noche: una milanesa de soja con calabaza 

Estoy exactamente parada sobre el peso que mi nutricionista del año pasado me puso como cota máxima. Se suponía que una vez en mantenimiento mi peso podía fluctuar en un rango de dos kilos. Así que es un alivio saber que estoy de nuevo en un peso “aceptable”, al menos en términos de BMI. Por supuesto, esto es solo el comienzo. El año pasado cuando llegué a este peso, después seguí bajando. Llegué a la cota mínima y luego bajé tres kilos más. Léase: tengo cinco kilos más por delante todavía. Sé que suena a muy poco, y alguien podrá decirme que ese sobrepeso no es un problema de peso serio. Sin embargo, no dudo de que tengo un desorden alimenticio: restricción, atracón, restricción, atracón, no es una dinámica sana. El real desafío no es bajar estos cinco kilos que me quedan, que puedo hacerlo antes de terminar el año, sino mantener un peso aceptable a lo largo del tiempo. Ese es mi meta para el 2012. Era mi meta para el 2011, pero no tuve éxito. Ensayo y error. La próxima vuelta tendré más herramientas, más información, más conocimiento de mi misma y mis limitaciones, y este blog, mi nuevo grupo de apoyo. Si hay alguien leyendo, dejen un mensaje! Así no me siento tan sola!!
¿Hay alguien ahí?
Fuente foto: fotolog.com


viernes, 18 de noviembre de 2011

Un poco de historia: cómo llegué hasta aquí


So far so good. Vengo con cuatro días de dieta, no impecable, pero decente. Hoy comí:
  • Desayuno: lo de siempre
  • Almuerzo: calabazas asadas con arroz y queso
  • Media tarde: dos cafés con leche y un durazno
  • Cena: todavía no comí, pero pienso hacer algo 100% vegetariano, tirando un montón de porquerías en el wok con salsa de soja

No more junk for you!
Me noto mucho más desinflada, y entro de nuevo en los pantalones, aunque todavía no puedo respirar (quién necesita respirar, de todas formas…). No me pidan que me siente o me agache, porque me quedo en bolas o sale expedido el botón, pero al menos QUEPO. Con una semana más así, voy a estar en un peso aceptable. Con aceptable quiero decir que no me desagrado a mi misma. Paso de ballena a foca, digamos.

De ahí en más, y con la auto-estima menos apaleada, redoblaré los esfuerzos para llegar a un peso agradable, en el que me sienta cómoda y pueda disfrutar del verano. Para Navidad capaz que hasta logre ponerme algún vestidito lindo de los del año pasado.

Estuve viendo mi tablita, para ver en cuánto estaba el noviembre pasado. No me acordaba que la dieta en serio la empecé un 23 de noviembre, así que hace un año pesaba casi 7 kilos más que ahora. Eso no quiere decir que ahora esté bien, porque unos tres o cuatro meses después llegué a pesar 5 o 6 kilos menos que ahora. No sé si el peso más bajo al que llegué, que fue más o menos por marzo o abril de este año, es muy sustentable para mi. Por ahí con bajar 4 kilos estoy.

Cuando llegue a ese punto veré cómo encararlo de forma diferente esta vez. Claramente el mantenimiento me falló. Al principio seguí haciendo lo mismo que venía haciendo (evitar la harina y el azúcar) pero aumenté la cantidad. Luego fui agregando de a poquito algunos hidratos. En vez de la ensalada sola, comía la ensalada con un pancito, por ejemplo. Y poquito a poquito fui agregando cosas. Durante un par de meses me mantuve más o menos equilibrada en unos 2 kilos arriba de lo mínimo que llegué a pesar. Y después me fui yendo de tema. Empecé una especie de subi-baja: hacía dos o tres días desprolijos, típicamente el fin de semana, y luego me disciplinaba de nuevo. Lentamente, pero fui subiendo de peso. Y no tengo muy en claro cuándo, pero en un momento me bandeé y volví a mis viejos hábitos de atracones. Terminé pidiendo empanadas y helado a domicilio, comiendo hasta que no podía más. Y ya no pude parar.

Toqué fondo hace una semana y empecé este blog. Todo este año estuve siguiendo varios blogs y eso me inspiró a iniciar el mío. Sigo un par muy copados, de minas que bajaron mucho de peso y ahora la reman todos los días. En general son yanquis, porque son miles, entonces hay blogs de cualquier cosa, y porque los americanos tienen un problema de obesidad impresionante. Algunas reportan lo que comen, para tener que sincerarse (“accountability”, es decir, tener que rendir cuentas), otras cuentan el ejercicio que hacen (asignatura pendiente en mi caso) y otras van contabilizando lo que bajan (o suben). Yo todavía no me avengo a poner por escrito mi peso, aún cuando se trata de un blog anónimo. Qué tarada, no?

Lo que todos los blogs tienen en común es que sus autoras empezaron a escribir porque necesitaban un sistema de apoyo, un grupo de gente con quien compartir y que te entienda. Coincido en que es fundamental y el éxito de la dieta depende de contar o no con esa contención. En mi caso, el año pasado iba a reuniones, que me re sirvieron, pero ya no puedo asistir. Y las extraño, me hacen falta. En el mundo exterior soy simplemente una gorda a la que le gusta morfar, que no se puede controlar a sí misma. Siquiera pensar en hablar de la dieta y el sobrepeso con mi gente cotidiana me pone de la nuca. En cambio, en el grupo soy una persona entre muchas, todos con los mismos quilombos y desórdenes alimentarios. La gordura no es tema de joda, es una enfermedad y una lucha permanente.

Así que los blogs –el mío y los que sigo—se han convertido en el reemplazo de los grupos. Hay algunos muy buenos, que recomiendo ampliamente si leen inglés (ver listita completa en la columna de la derecha, y en particular hoy leí este post sobre lo que gatilla un atracón, muy bueno). Y bueno, si alguien está leyendo este post, hola! Gracias por ser mi nuevo grupo de apoyo. Saludoss!